

Cuando yo me duerma, Para ya nunca despertar. Pido que en mi despedida, No se me vaya a llorar.
Al contrario, quiero, Una gran fiesta en mi honor. Buena música se entone, Que no haya llanto ni dolor.
Que una guitarra criolla, Sea ejecutada con delicadeza, Para que yo también cante, Y así matar toda tristeza.
Con flores de muchos colores, Que se ambiente todo el lugar. Que se invite solo el pianista, Para que nadie deje de cantar.
Lupe
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